El dólar profundizó su caída en el mercado cambiario colombiano durante la segunda jornada hábil de la semana, llegando a negociarse en un mínimo intradía de 3.182,10 pesos, mientras la Tasa Representativa del Mercado (TRM) para este 29 de julio se ubicó en 3.205,87 pesos, niveles que no se observaban desde hace más de siete años.
Un factor incómodo que gana terreno
Detrás de esa fortaleza del peso colombiano, sin embargo, comienza a cobrar fuerza un factor poco discutido: además de las remesas, los capitales de inversión y el diferencial de tasas de interés, parte de los dólares que ingresan al país provenientes de economías ilícitas también estarían contribuyendo a la revaluación de la moneda.
Aunque los flujos legales son la principal explicación, las actividades ilegales también contribuyen hoy a una mayor oferta de divisas.
La advertencia la hizo César Ferrari durante su intervención en el 25.° Congreso Panamericano de Riesgo LA/FT/FPADM, realizado por Asobancaria en Cartagena, donde puso sobre la mesa un tema que suele quedar por fuera del análisis económico tradicional.
El impacto en el bolsillo de los colombianos
En lo que va corrido del presente año, el precio del dólar en el mercado colombiano ha caído más de 551 pesos, y respecto a un año atrás cerca de 905 pesos. Esta tendencia a la baja, aunque beneficia a importadores y viajeros, también plantea retos para la competitividad de las exportaciones y para el recaudo fiscal.
- El dólar tocó mínimos no vistos en siete años.
- Las remesas y la inversión extranjera siguen siendo el motor principal.
- El superintendente reconoce el aporte de divisas ilegales al mercado.
- La caída supera los 900 pesos frente a hace un año.
El reconocimiento del superintendente abre un debate sobre cómo las economías ilícitas pueden estar distorsionando los indicadores macroeconómicos y qué medidas se deben tomar para mitigar su influencia en el mercado cambiario.