El accidente que contaminó un afluente clave
En la madrugada del 25 de febrero de 2026, un camión cisterna que transportaba 3.100 galones de gasolina volcó en la variante Cajicá-Zipaquirá. El incidente provocó un derrame masivo de combustible en la quebrada La Cruz, un afluente importante del río Bogotá.
Respuesta inmediata de las autoridades ambientales
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) activó los protocolos de emergencia para contener el vertimiento y evaluar el impacto ambiental. Equipos especializados trabajan en la zona para mitigar los daños y proteger el ecosistema acuático.
Impacto ambiental y riesgos para la cuenca del río Bogotá
El combustible derramado representa un grave riesgo para la biodiversidad y la calidad del agua en la quebrada La Cruz y, por extensión, en el río Bogotá. Las autoridades advierten sobre posibles afectaciones en la flora, fauna y comunidades aledañas.
¿Cómo se protegerá la cuenca del río Bogotá tras el derrame?
Las acciones de limpieza y monitoreo continuarán en los próximos días para evitar que el combustible se propague y cause daños irreversibles. La CAR y otras entidades trabajan en la coordinación de medidas preventivas y correctivas para salvaguardar el recurso hídrico.