Una madrugada de pánico en la periferia suroccidental
El amanecer de este jueves 28 de mayo quedará grabado en la memoria de los habitantes del barrio Henequén, en la periferia suroccidental de Cartagena, como la madrugada en la que el fuego casi les arrebata el suelo que los cubría y el suelo que pisan.
Una densa y asfixiante capa de humo negro comenzó a filtrarse por las rendijas de las viviendas poco antes de la medianoche, transformándose en cuestión de minutos en un escenario de pánico colectivo. Gritos de auxilio, lamentos y el crujir de las estructuras alertaron a la comunidad: una bodega de reciclaje ardía sin control en el corazón del sector.
Las llamas, según los testigos y los reportes oficiales de los bomberos de la ciudad, alcanzaron más de 5 metros de altura, amenazando con desatar una tragedia de proporciones incalculables en esta zona de alta densidad poblacional.
El despliegue de los organismos de socorro evitó una tragedia mayor
La oportuna y coordinada reacción de los organismos de socorro, en un despliegue de fuerza técnica que se extendió por más de cuatro horas, evitó que la conflagración se cobrara vidas humanas. No se presentaron personas lesionadas ni víctimas mortales, aunque las secuelas económicas son altas.
- El incendio inició en una bodega de reciclaje del barrio Henequén.
- Las llamas superaron los 5 metros de altura.
- Varias viviendas resultaron calcinadas.
- No hubo heridos ni fallecidos.
- Los bomberos trabajaron durante más de cuatro horas para controlar el fuego.
Las autoridades continúan evaluando los daños materiales y las causas del siniestro, mientras la comunidad de Henequén enfrenta las consecuencias de esta devastadora madrugada.