En una llamada telefónica con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán, el presidente chino, Xi Jinping, expresó su firme posición frente al conflicto en Oriente Medio, exigiendo un alto al fuego inmediato y total.
El mandatario subrayó la importancia de resolver las disputas a través de medios políticos y diplomáticos, apoyando todos los esfuerzos encaminados a restaurar la paz en la región, según informó la agencia estatal Xinhua.
La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha afectado a China en varios frentes, aumentando la tensión internacional y poniendo en riesgo la seguridad de rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
La exigencia de Xi Jinping se da en el contexto de la espera por la segunda ronda de negociaciones entre Irán y Estados Unidos, donde la comunidad internacional espera avances significativos para evitar una escalada mayor.