La recuperación de la confianza para invertir en Colombia parece haberse convertido en la primera gran apuesta económica del presidente Abelardo De La Espriella. Así interpretan gremios y analistas el paquete de anuncios presentado durante su discurso de posesión, en el que el nuevo mandatario planteó un plan de austeridad para contener el gasto público, una reforma tributaria estructural, la eliminación del impuesto al patrimonio y el fortalecimiento de Ecopetrol como algunos de los pilares para reactivar el crecimiento.
Un respaldo con advertencias
Las primeras reacciones fueron favorables. Sin embargo, detrás del respaldo hay una coincidencia casi unánime en el sentido de que las señales enviadas generan optimismo, pero el verdadero desafío apenas comienza. El éxito dependerá de la forma en que esas promesas se traduzcan en reformas, decisiones fiscales y políticas públicas capaces de estimular la inversión, fortalecer el crecimiento y devolverle sostenibilidad a las finanzas públicas, advierten expertos.
El impacto en la comunidad: la informalidad como prioridad
La lucha contra la informalidad ocupó un espacio en los anuncios del nuevo gobierno. Fenalco considera que ese será uno de los pilares para generar empleo digno y fortalecer el comercio de barrio, un sector que ha sido golpeado por la desaceleración económica y que espera medidas concretas para su reactivación.
Las señales generan optimismo, pero el verdadero desafío apenas comienza: traducir las promesas en reformas y políticas públicas efectivas.
Analistas consultados coinciden en que el nuevo gobierno deberá priorizar la ejecución de sus anuncios sin perder el equilibrio fiscal, un punto crítico en un contexto donde el costo de financiamiento del país alcanzó niveles no vistos en 17 años. La sostenibilidad de las finanzas públicas será la prueba de fuego para mantener la confianza de los mercados y de la ciudadanía.