Mauricio Galindo, editor económico de EL TIEMPO, presenta en su columna 'Cuentas Claras' un balance de la economía colombiana que recibe el nuevo Gobierno. Con cifras actualizadas hasta agosto de 2026, el análisis revela los principales desafíos en materia de dólar, empleo, informalidad e inflación.
Un dólar volátil y una inflación que cede lentamente
El comportamiento de la divisa estadounidense y el índice de precios al consumidor son dos de los termómetros más sensibles para la economía nacional. Según los datos recopilados, la inflación muestra una tendencia a la baja, pero aún se mantiene por encima de la meta del Banco de la República, lo que limita el poder adquisitivo de los hogares.
- La tasa de cambio ha presentado fluctuaciones significativas, afectando las importaciones y la deuda externa.
- La inflación anual se ubica en un dígito, pero el costo de la canasta básica sigue presionando a las familias de menores ingresos.
- El mercado laboral muestra una recuperación parcial, con una tasa de desempleo que ronda el 10%, aunque la informalidad supera el 55%.
El empleo y la informalidad, los retos estructurales
La generación de empleo formal sigue siendo una asignatura pendiente. A pesar de los esfuerzos de los últimos años, la informalidad laboral continúa siendo un lastre para la productividad y la protección social de los trabajadores colombianos.
El nuevo Gobierno no solo debe administrar la coyuntura, sino atacar las causas estructurales que perpetúan la desigualdad y la precariedad laboral.
El análisis de Galindo concluye que el nuevo mandato enfrenta una economía con luces y sombras: avances en control inflacionario, pero con deudas pendientes en materia de competitividad, inversión y bienestar social. Las decisiones que se tomen en los primeros meses serán cruciales para definir el rumbo del país.