La tarde del martes 17 de marzo, el aeropuerto Ernesto Cortissoz en Barranquilla vivió un momento de tensión cuando una alerta canina generó la evacuación inmediata de viajeros, tripulaciones y trabajadores de la terminal aérea.
La medida preventiva se implementó poco después de la 1:15 p. m., ordenándose evacuar tanto a quienes se encontraban esperando para abordar como a los que ya estaban en proceso de embarque.
Las autoridades de la Aeronáutica Civil y la Policía Metropolitana de Barranquilla se pronunciaron rápidamente y enviaron a las unidades antiexplosivos para realizar una inspección técnica exhaustiva en la terminal.
Un operativo sin precedentes garantiza la seguridad
Después de una revisión minuciosa, los expertos descartaron la presencia de explosivos en las instalaciones del aeropuerto, lo que permitió que la Aerocivil autorizara el reingreso de los pasajeros, tripulaciones y personal.
La torre de control retomó sus funciones y las operaciones aeroportuarias se normalizaron sin inconvenientes, garantizando la continuidad del servicio con total seguridad.
La rápida respuesta y coordinación entre las autoridades garantizó que la situación se resolviera sin riesgos para los usuarios y el personal del aeropuerto.