En la tarde del martes 17 de marzo de 2026, el aeropuerto Ernesto Cortissoz en Barranquilla vivió momentos de tensión debido a una alerta por presunta presencia de artefactos explosivos en sus instalaciones.
Ante esta situación, se procedió a evacuar la terminal aérea durante algunos minutos para garantizar la seguridad de los pasajeros y el personal.
La Aeronáutica Civil (Aerocivil) explicó que la activación de la alerta fue causada por la reacción de un perro antinarcóticos durante una inspección rutinaria.
Tras una revisión exhaustiva del objeto reportado como sospechoso, las autoridades descartaron la presencia de cualquier explosivo, permitiendo la normalización de las operaciones aeroportuarias.
“El objeto reportado como riesgoso fue inspeccionado y se descartó la alerta en la terminal aérea”, informó la Aerocivil.
Este operativo preventivo evidenció los protocolos de seguridad implementados en el aeropuerto para proteger a quienes transitan por sus instalaciones.