Un operativo sin precedentes se ha activado en la Unión Europea luego de que el buque ruso Arctic Metagaz, un gasero de 277 metros de eslora, quedara a la deriva en el mar Mediterráneo tras sufrir explosiones e incendios el pasado 3 de marzo.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, junto a los líderes de otros cuatro países europeos con litoral mediterráneo, emitieron una alerta ante el 'riesgo grave e inminente' de un desastre ecológico mayor en esta región por la posible contaminación que podría generar el buque.
Desde Moscú se señala que el Arctic Metagaz fue atacado por drones subacuáticos ucranianos, aunque Kiev no ha emitido declaraciones oficiales sobre el incidente. El navío permanece a la deriva desde hace 15 días, aumentando la preocupación internacional.
El riesgo ambiental en el Mediterráneo es inminente y requiere una respuesta conjunta para evitar un desastre ecológico de gran escala.
Las autoridades europeas intensifican la vigilancia y preparan acciones para contener cualquier daño ambiental, mientras se monitorea la situación del buque ruso que transporta gas natural licuado (GNL).