La coliflor, una hortaliza tradicionalmente complicada por su olor y textura, se reinventa en una receta fácil y cremosa que evita la tradicional salsa bechamel. Esta versión utiliza una crema aromatizada con ajo, chalotas y romero que resulta más ligera y sencilla de preparar.
Ingredientes para 4 personas
- 800 g de coliflor
- 8 chalotas
- 200 ml de nata líquida (35 MG)
- 300 ml de leche entera
- Entre 100 y 150 g de queso gruyere o emmental rallado
- 1 rama de romero
- 1 diente de ajo
- 1 cucharadita generosa de maicena
- Pimienta negra
- Sal
Pasos para preparar la coliflor gratinada
1. Separar los floretes y cortar el tronco en rodajas finas. Cocer en agua hirviendo con sal por 9 minutos o en microondas con 100 ml de agua tapada a máxima potencia el mismo tiempo, hasta que esté tierna.
La coliflor queda más blandita cocida en agua y más crujiente en microondas, elige según tu preferencia.
2. En un cazo, mezclar nata, leche, romero, ajo rallado y chalotas partidas. Salpimentar y cocinar a fuego suave por 5 minutos sin que hierva fuertemente.
3. Precalentar el grill del horno a 230 grados.
4. Retirar el romero y disolver la maicena en agua fría. Incorporar poco a poco a la mezcla de nata mientras se remueve hasta espesar. Retirar del fuego.
Puedes añadir más maicena si deseas una crema más espesa.
5. Colocar la coliflor en una fuente para horno, salpimentar, verter la crema con chalotas, cubrir con queso rallado y gratinar hasta dorar, entre 5 y 10 minutos.
La cantidad de queso puede ajustarse al gusto personal.
Esta receta, compartida por Mikel López Iturriaga, director de El Comidista, propone una forma renovada y accesible para disfrutar la coliflor como plato principal o acompañante, perfecta para los días fríos.