Simeón Pérez Marroquín, conocido como alias El Viejo, aceptó ser el intermediario clave entre quienes ordenaron y ejecutaron el asesinato del precandidato Miguel Uribe Turbay. Tras firmar un preacuerdo con la Fiscalía, fue condenado a 22 años y cuatro meses de prisión.
El operativo que permitió la captura de Pérez se realizó en una finca de una vereda en Puerto Lleras, Meta. Agentes especiales de la Policía Nacional lo detuvieron luego de un seguimiento que incluyó un vuelo en helicóptero hasta el lugar donde se escondía.
La investigación liderada por la fiscal Elsa Reyes reveló que alias El Viejo encargó a Elder José Arteaga, alias Chipi, coordinar el crimen con otros delincuentes ya capturados. Por estos hechos se le imputaron cargos por homicidio agravado, concierto para delinquir agravado, uso de menores en delitos y porte ilegal de armas.
Durante la audiencia, alias El Viejo ofreció disculpas públicas a la familia de Miguel Uribe, en cumplimiento de los compromisos adquiridos en el preacuerdo avalado por un juez de Bogotá. Además, se conoció que en marzo de 2025 realizó labores de seguimiento y vigilancia a la víctima, incluso entregó el arma modificada utilizada en el asesinato.
Este avance es considerado clave en la investigación, pues Simeón Pérez posee información sobre quiénes lo contactaron para ejecutar el ataque ocurrido el 7 de junio de 2025 en el Parque El Golfito, barrio Modelia, al occidente de Bogotá. La Fiscalía mantiene la hipótesis de la participación de la disidencia 'Segunda Marquetalia' en el plan criminal.
“Este avance constituye un paso estructural relevante en el esclarecimiento judicial del crimen. No obstante, la verdad judicial aún no está completa. Existe una organización criminal con niveles de dirección y financiación que trascienden a los ejecutores ya judicializados”, afirmó Víctor Mosquera, representante de la familia de Miguel Uribe.