Un operativo que comenzó de madrugada
A las 5 de la mañana de este 29 de mayo, un operativo conjunto de la Sijín de la Policía Metropolitana, el GOES y la Secretaría Distrital de Seguridad, en coordinación con la Empresa de Acueducto de Bogotá, allanó una vivienda de tres pisos en el sector de San Bernardino, localidad de Bosa.
Desde el exterior, el lugar parecía un garaje común, pero al interior las autoridades encontraron una verdadera fábrica industrial con tres grandes tanques y purificadores a gran escala donde se trataba el agua de forma ilegal.
El modus operandi de la red ilegal
Según la investigación, que duró cerca de seis meses, los presuntos responsables defraudaban al Distrito al pagar apenas 5.000 pesos colombianos cada dos meses en la factura del Acueducto, mientras embotellaban y comercializaban agua sin los permisos sanitarios ni tributarios correspondientes.
- Usurpaban marcas comerciales reconocidas del país para engañar a los consumidores.
- Operaban en el primer piso de una vivienda que no despertaba sospechas.
- El agua era tratada en condiciones que no garantizaban su potabilidad.
Los presuntos responsables estaban defraudando al Distrito y usurpando reconocidas marcas comerciales del país.
El impacto en la comunidad
Este tipo de operaciones no solo representan un fraude económico para el Distrito, sino un riesgo para la salud de los ciudadanos que consumían agua sin control de calidad. Las autoridades continúan las investigaciones para determinar el alcance de la red y posibles conexiones con otros puntos de distribución en la ciudad.