La solidaridad de Medellín y Antioquia se activó de inmediato tras el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el país en la mañana de este lunes 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar. Desde la tarde, la Gobernación de Antioquia dispuso cuatro helicópteros civiles para trasladar de urgencia al Chocó a un equipo especializado de 18 rescatistas de la Cruz Roja y la Defensa Civil, mientras que por tierra se movilizan 22 unidades de la Cruz Roja, 11 de la Defensa Civil con tres caninos expertos en búsqueda en estructuras colapsadas, y 100 efectivos del Ejército Nacional.
Un operativo aéreo y terrestre sin precedentes
La capital antioqueña también puso a disposición su capacidad técnica. Desde el Puesto de Mando Unificado, el alcalde Federico Gutiérrez coordinó el alistamiento de la unidad USAR de Bomberos Medellín, integrada por 21 expertos en estructuras colapsadas y dos ingenieros especialistas. Este equipo está a la espera de las directrices del Gobierno Nacional para desplazarse hacia los puntos con mayores afectaciones, entre los que se contemplan Quibdó, Manizales, Pereira o Cali.
Corredor humanitario y donaciones para los afectados
Para complementar la respuesta, la Administración Distrital habilitó un corredor humanitario que coordina la recolección y logística de insumos básicos. Los ciudadanos pueden entregar agua, alimentos no perecederos, artículos de aseo personal, colchonetas y cobijas en las sedes de la Fundación Banco Arquidiocesano de Alimentos y la Fundación Saciar. Además, se activó un canal digital para donaciones monetarias a través de la Corporación Presentes, reforzando la red de apoyo para las familias afectadas en todo el territorio nacional.
El impacto en la comunidad y el balance local
En el ámbito departamental, la evaluación continúa en los 80 municipios que reportaron novedades. El balance oficial mantiene la cifra de un ciudadano fallecido en Támesis y 12 personas recibiendo atención médica en diferentes centros asistenciales. En infraestructura, el Dagran reporta afectaciones en 697 viviendas, 122 instituciones educativas y 39 iglesias, concentrándose la mayor parte de los daños en las subregiones del Suroeste y el Oriente antioqueño.