La NASA confirmó el éxito de la maniobra de inyección translunar de Artemis II, que permitió a la tripulación abandonar la órbita terrestre y encaminarse hacia la Luna, a pesar de incidentes técnicos menores que no ponen en riesgo el desarrollo del vuelo.
"Hemos encontrado varios aspectos en el camino, pero ninguno representa una preocupación en este momento", afirmó Howard Hu, director del programa Orión, en una conferencia de prensa.
Durante las primeras fases de operación, la nave Orión experimentó ajustes técnicos y una breve interrupción en las comunicaciones que ya fue solucionada, aseguraron las autoridades de la agencia espacial estadounidense.
Un operativo sin precedentes en la exploración lunar
La maniobra, que duró cinco minutos y 52 segundos, fue ejecutada de manera impecable por el equipo de control en Houston y representa el último gran encendido de motores de la misión. A partir de ese momento, la nave seguirá su trayectoria impulsada por las leyes de la mecánica orbital hacia la Luna y luego de regreso a la Tierra.
Artemis II marca la primera misión tripulada en alcanzar la órbita lunar en más de medio siglo, consolidando un avance significativo en la exploración espacial humana.