El pasado 8 de junio, Cleiner Almanza Blanco, reconocida por su labor como mujer buscadora, sufrió un ataque contra su vida en Turbaco, Bolívar, cerca de Cartagena, que encendió las alertas sobre los riesgos que continúan enfrentando las personas que buscan a sus familiares desaparecidos en Colombia.
Según las denuncias, la mujer fue obligada mediante amenazas a desplazarse hasta un lugar apartado, donde fue víctima de tortura, graves agresiones y una tentativa de homicidio, al parecer, por miembros del 'Ejército Gaitanista de Colombia'.
El respaldo institucional y las medidas urgentes
Debido a los ataques, recibió el respaldo de varias instituciones y organizaciones, entre ellas la Defensoría del Pueblo y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que rechazaron los hechos y solicitaron medidas urgentes de protección.
La JEP solicitó medidas urgentes de protección para garantizar la vida e integridad de la lideresa. "La Sala de Reconocimiento de Verdad de la JEP ordenó a la Policía Nacional y a la Unidad Nacional de Protección (UNP) adoptar medidas urgentes para salvaguardar la vida e integridad de la mujer buscadora, luego de haber sido atacada y amenazada por individuos el pasado 8 de junio en Cartagena", señaló la jurisdicción.
La historia de Cleiner Almanza Blanco
Se convirtió en mujer buscadora en febrero de 1998, cuando su hermano mayor, Julio César Blanco Vides, campesino de 32 años, salió de su casa en la vereda La Reforma, zona rural de El Carmen de Bolívar. Desde ese día, su familia no volvió a saber de él.
Actualmente, se encuentra acreditada en el Subcaso Montes de María del Caso 08 de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y ha sido reconocida por liderar la medida cautelar sobre el Cementerio Central de Sincelejo.
Ley 2364 de 2024 reconoce y protege de forma integral la labor y los derechos de las mujeres buscadoras.