Aviones israelíes bombardearon la madrugada de este sábado decenas de tiendas de campaña en un campamento de desplazados en Deir el Balah, en el centro de la Franja de Gaza. El ataque también alcanzó dos almacenes de medicamentos de un hospital cercano, dejando un saldo de al menos dos muertos y numerosos heridos.
Un ataque que desafía el acuerdo de desarme
El bombardeo se produce en un momento crítico de las negociaciones entre Israel y Hamás, donde el grupo islamista ha condicionado la entrega de sus armas pesadas al cese completo de los ataques israelíes. Sin embargo, la ofensiva continúa, lo que ha generado duras críticas de organizaciones humanitarias y de la comunidad internacional.
- El cráter dejado por la bomba tiene dimensiones 'inmensas', según testigos presenciales.
- Al menos veinte tiendas de campaña fueron destruidas por completo.
- Dos almacenes de medicamentos de un hospital de la zona también resultaron afectados.
- Los equipos de rescate trabajan entre los escombros para localizar posibles víctimas.
Esto es una masacre. ¿Dónde está la comunidad internacional? Los niños y las mujeres duermen en estas tiendas, no son combatientes.
El impacto humanitario en Deir el Balah
La zona de Deir el Balah se ha convertido en uno de los principales refugios para los desplazados que huyen de los combates en otras partes de Gaza. La destrucción de tiendas de campaña y almacenes médicos agrava aún más la crisis humanitaria, que ya es considerada una de las peores del siglo.
Organizaciones como Médicos Sin Fronteras han denunciado que los hospitales locales están al borde del colapso, sin suficientes suministros ni personal para atender a los heridos. El ataque a los almacenes de medicamentos deja a cientos de pacientes sin acceso a tratamientos vitales.
Las negociaciones siguen en punto muerto
Mientras tanto, las conversaciones para lograr un alto el fuego y el desarme de Hamás siguen estancadas. Israel insiste en que el desarme debe ser previo a cualquier cese de hostilidades, mientras Hamás exige el fin de los ataques como condición para entregar sus armas. Esta dinámica ha dejado a la población civil atrapada en medio del fuego cruzado.
La comunidad internacional ha hecho un llamado urgente a ambas partes para que respeten el derecho internacional humanitario y protejan a los civiles. Sin embargo, los bombardeos continúan y la cifra de víctimas no deja de aumentar.