En un lapso de cuatro años, la región que comprende Cali, Jamundí y el departamento del Cauca ha sido escenario de más de 80 ataques terroristas, donde se han empleado vehículos bomba, cilindros explosivos lanzados por drones y granadas. Estos ataques han dejado un saldo trágico de más de 20 muertos, reflejando la persistente amenaza de grupos armados ilegales que operan en la zona.
Solo en Cali, durante el último año, se registraron cinco atentados terroristas que cobraron la vida de 11 personas. Estos actos violentos han sido atribuidos a disidentes de las Farc y al Ejército de Liberación Nacional (ELN), quienes han intensificado su accionar en la región con tácticas que incluyen el uso de tecnología para lanzar explosivos.
Un operativo sin precedentes contra la Tercera Brigada
El 24 de abril de 2026, la Tercera Brigada del Ejército en el sur de Cali fue blanco de un atentado con un vehículo cargado con explosivos. Este ataque, documentado por el periodista Juan Pablo Rueda, forma parte de una serie de acciones que evidencian la escalada de violencia y la sofisticación en los métodos empleados por los grupos armados ilegales.
Estos hechos ocurren en un contexto de cuatro años de mandato del presidente Gustavo Petro, período marcado por un aumento en los hostigamientos y ataques en estas regiones, lo que representa un desafío para la seguridad y la estabilidad local.