Un puesto de mando unificado para controlar protestas cerca a Univalle
Con el fin de evitar desmanes y alteraciones al orden público causados por personas encapuchadas en los alrededores de la Universidad del Valle, se estableció la creación de un Puesto de Mando Unificado (PMU). Esta decisión fue tomada tras una reunión entre la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro; Jairo García, secretario de Seguridad y Justicia; Guillermo Londoño, secretario de Convivencia y Seguridad Ciudadana; y representantes de la Policía y la universidad.
El PMU operará de manera semanal y definirá puntos estratégicos para que las autoridades puedan responder con prontitud a cualquier alteración durante manifestaciones en la sede Meléndez de Univalle. La gobernadora destacó que esta articulación se da con el Consejo Superior de la universidad, la Alcaldía, la Policía y la Fiscalía para garantizar que el tránsito de personas y vehículos no se vea afectado.
Medidas para proteger a la comunidad educativa y la movilidad
Cada ocho días se realizará un PMU para evaluar la situación de las protestas sociales y anticipar posibles inconvenientes. La Policía tendrá puntos cercanos a las manifestaciones para actuar rápidamente y evitar que los disturbios afecten a estudiantes, transeúntes y conductores. Jairo García explicó que se conformó un espacio de trabajo para investigar y hacer seguimiento a actividades que puedan poner en riesgo la seguridad en la zona.
Los disturbios recientes, que incluyeron la quema de dos tractomulas, impactaron la movilidad y la seguridad ciudadana, lo que refuerza la necesidad de estas medidas coordinadas.
Iniciativas para ampliar el acceso a la educación superior en el Valle
Antes de la reunión, la gobernadora Dilian Francisca Toro anunció que se impulsarán estrategias para facilitar el ingreso de más jóvenes a la Universidad del Valle. Se diseñará un plan de transición con apoyo académico y acompañamiento psicosocial para estudiantes con altos puntajes provenientes de colegios públicos.
Además, se estudiará la asignación de un porcentaje de cupos para aspirantes con discapacidad, buscando promover la inclusión y consolidar a la universidad como un referente de convivencia y excelencia en la región.