Barranquilla inició el 2026 con un desempeño fiscal en ascenso. El recaudo del impuesto predial creció un 22% en comparación con el mismo periodo del año anterior, pasando de 402.878 millones de pesos a 492.168 millones. Este aumento representa una mejora en los ingresos propios del Distrito y confirma una tendencia positiva en la sostenibilidad financiera local.
“Este crecimiento demuestra que los barranquilleros creen en lo que estamos haciendo y se suman con su aporte a la transformación de la ciudad”, afirmó el alcalde Alejandro Char, quien atribuyó el aumento a la confianza ciudadana y a una mejor cultura de pago.
El impuesto predial se mantiene como una de las principales fuentes de financiamiento para el Distrito, esencial para la ejecución de obras de infraestructura, programas sociales y proyectos estratégicos que mejoran la calidad de vida de los habitantes.
Dinámica empresarial impulsa el crecimiento del ICA
El buen momento fiscal también se refleja en el impuesto de Industria y Comercio (ICA), el cual registró un aumento del 8% en el primer trimestre de 2026 respecto a 2025. Este crecimiento evidencia una mayor actividad en sectores como el comercio, el emprendimiento y la actividad empresarial.
“El crecimiento del ICA refleja la fuerza de nuestros comerciantes, emprendedores y empresarios, y el buen momento que vive la economía de la ciudad”, señaló el alcalde Char.
Confianza y cultura de pago, pilares del éxito tributario
Más allá de los números, la administración distrital destaca la importancia de dos factores estructurales: la confianza institucional y la cultura de pago de los contribuyentes. El alcalde Char resaltó que los ciudadanos son socios activos en la construcción del futuro de Barranquilla, y agradeció el cumplimiento oportuno de sus obligaciones tributarias.
El aumento en el recaudo fortalece la capacidad de inversión del Distrito, permitiendo financiar proyectos de desarrollo urbano, infraestructura y programas sociales sin depender exclusivamente de recursos nacionales.
Con estos resultados, Barranquilla consolida un inicio de año con indicadores fiscales positivos, impulsados por el dinamismo económico y la respuesta responsable de sus contribuyentes, lo que augura una mayor capacidad de ejecución y crecimiento sostenido en el corto plazo.