Nuevas medidas buscan controlar movilidad y transporte informal
Desde el lunes 2 de febrero, Bucaramanga aplica restricciones a la circulación de motocicletas en tramos específicos durante horas pico. En la carrera 33, la prohibición rige en sentido sur–norte entre la calle 56 y la avenida Quebradaseca, y en sentido norte–sur entre la avenida Quebradaseca y la calle 55, entre las 6:00 a.m. y 9:00 a.m. y de 5:00 p.m. a 8:00 p.m. Además, la calle 36 mantiene la restricción del parrillero —hombre o mujer— entre las carreras 15 y 19 en horarios de 6:00 a.m. a 8:00 a.m. y de 6:00 p.m. a 8:00 p.m.
Autoridades reportan cero multas en puntos de control
El director de Tránsito de Bucaramanga, Jhair Andrés Manrique Bautista, confirmó que hasta el momento no se han impuesto comparendos en los corredores viales intervenidos. Este resultado podría reflejar tanto el cumplimiento de la norma por parte de los motociclistas como el enfoque preventivo de los controles implementados.
Motociclistas expresan rechazo con caravanas y concentraciones
Durante la jornada, se registraron manifestaciones en zonas como el Centro, Cabecera, San Alonso, Mejoras Públicas y Sotomayor, donde motociclistas y transportadores informales protestaron contra las nuevas restricciones. A pesar de la movilización, las autoridades reportaron que no hubo enfrentamientos ni alteraciones del orden público.
La medida afecta su economía y limita injustamente su movilidad, aseguran representantes del gremio de motociclistas.
Un grupo de manifestantes también se reunió frente a la Alcaldía de Bucaramanga, mostrando mensajes en contra de las disposiciones que buscan combatir el mototaxismo y el transporte informal. La Alcaldía, en coordinación con la Policía, activó un dispositivo especial desde las 6:00 a.m. para garantizar el control y la seguridad durante la jornada.
¿Cómo evolucionarán las medidas y la respuesta ciudadana?
El futuro de estas restricciones dependerá del cumplimiento de los motociclistas y de la capacidad de las autoridades para equilibrar la movilidad, la seguridad y las preocupaciones del gremio. Las próximas semanas serán decisivas para evaluar el impacto real de las sanciones y la aceptación social de las medidas.