Un operativo sin precedentes en el periodismo investigativo ha revelado que César Chávez, figura emblemática del movimiento por los derechos civiles latinos en Estados Unidos, estuvo implicado en abusos sexuales contra niñas y mujeres durante varias décadas.
Según la investigación publicada por The New York Times, el activista y cofundador del sindicato United Farm Workers (UFW) manipuló y abusó de menores vinculadas al movimiento que lideró desde la década de 1960 hasta su muerte en 1993.
“Él hizo un trabajo excelente manipulando; debería ganar un premio de la Academia por ello”, relató una de las víctimas que fue abusada desde los 13 años.
Entre las víctimas se encuentra Dolores Huerta, cofundadora del UFW y aliada histórica de Chávez, quien reveló que fue violada por el líder sindical en 1966. Huerta mantuvo silencio durante 60 años por miedo y para proteger la causa común.
Las mujeres que sufrieron estos abusos guardaron silencio por años debido a la vergüenza y al temor de denunciar a un personaje icónico dentro de la comunidad latina, especialmente en un contexto de persecución bajo la administración Trump.
Impacto en la comunidad y respuesta del sindicato
El sindicato UFW reconoció estar al tanto de las acusaciones y anunció que no participará en los eventos conmemorativos en honor a Chávez, mientras trabaja para establecer un canal de denuncia y mecanismos de reparación para las víctimas.
A pesar de que el sindicato afirmó no tener denuncias directas ni conocimiento de primera mano, The New York Times accedió a correos internos y documentos que evidencian discusiones sobre las denuncias de abuso.
- Los abusos ocurrieron principalmente en La Paz, el complejo sindical en las montañas de Tehachapi, California.
- Las víctimas fueron atraídas desde muy jóvenes, algunas desde los 8 o 9 años.
- Familiares y líderes del sindicato conocían las acusaciones pero no investigaron ni se disculparon con las víctimas.
- Se desalentó a las mujeres a hablar para proteger la imagen pública de Chávez.
“El conocimiento de que él lastimó a niñas me enferma. Mi corazón está con quienes sufrieron en silencio”, expresó Dolores Huerta al hacer pública su experiencia.
Estas revelaciones abren un debate profundo sobre la memoria histórica y la necesidad de justicia para quienes fueron víctimas dentro de movimientos sociales que lucharon por los derechos civiles.