Un respiro en medio de la violencia
Tumaco, en el suroccidente de Colombia, es uno de los territorios más golpeados por el abandono estatal y la violencia de grupos armados. Sin embargo, un grupo creciente de campesinos y líderes sociales está sorteando esa realidad con proyectos que han puesto el nombre del municipio en el mapa mundial del cacao.
El fruto de la paz que empodera a las mujeres
Corpoteva, una cooperativa que agrupa a 286 productores, ha transformado la vida de mujeres como Grecia Camacho, quien pasó de depender económicamente de su esposo a tener voz y voto en su hogar. El cacao, bautizado como 'fruto de la paz', ha sido premiado en París y Tokio.
Antes muchas mujeres estaban subyugadas a sus esposos. Hoy nos hemos fortalecido emocionalmente y, cuando algo no nos gusta, tenemos la fuerza para decir 'basta'.
Jóvenes que apuestan por el campo
Mauro Landón, de 20 años, transforma el cacao en productos terminados y asegura: 'En el campo está la vida y hay oportunidades'. Su testimonio refleja cómo estos proyectos buscan evitar que los jóvenes migren a las ciudades o caigan en economías ilícitas.
Apoyo estatal y alianzas internacionales
El Ministerio de Justicia y la UNODC, a través del Banco de Proyectos, brindan acompañamiento técnico y financiero a iniciativas como Corpoteva y Chocolates Tumaco, que comercializa cacao especial para marcas como Ferrero. La meta es que los productores pasen a 600 kilos por hectárea.
Zonas de orientación escolar: espacios seguros para los niños
En el colegio Liceo Nacional Max Seidel, las Zonas de Orientación Escolar (ZOE) ofrecen acompañamiento a niños y adolescentes frente a maltrato, violencia sexual y bullying. Han logrado prevenir casos de suicidio y reclutamiento por grupos ilegales.
Hay estudiantes de todas las comunas de Tumaco, con muchas vulnerabilidades. Estamos identificando problemas de consumo y activando rutas de atención con la Secretaría de Salud y el ICBF.
Un modelo que busca erradicar la resiembra
Para evitar que los campesinos vuelvan a sembrar coca, el Estado y la cooperación internacional apuestan por alternativas sostenibles. Como dice Nayibe Quiñones, víctima de desplazamiento: 'Una mira a los muchachos consumiendo y no me imagino a mis nietos en eso. Por eso la gente está buscando alternativas'.