El próximo 7 de agosto, el nuevo presidente de Colombia enfrentará uno de los retos más críticos: garantizar la seguridad energética del país. Por primera vez en tres décadas, la oferta firme de energía —capaz de suministrar electricidad 24/7— presenta un déficit del 2,3 %, cifra que se proyecta aumentará a -4,4 % para 2027, según datos de XM.
Esta situación se agrava con las proyecciones del Ideam que anuncian un fuerte fenómeno de El Niño hacia finales de 2026 y comienzos de 2027, lo que afectará la producción hidroeléctrica, responsable del 65,4 % de la generación nacional, al reducir su capacidad para preservar recursos hídricos.
En un encuentro convocado por EL TIEMPO, representantes del sector generador de energía y voceros de las campañas presidenciales de Abelardo de la Espriella, Iván Cepeda, Paloma Valencia, Sergio Fajardo y Claudia López debatieron la crisis energética y plantearon soluciones conjuntas.
Un llamado a la despolitización y acción inmediata
Fernando Arbeláez, vicepresidente de asuntos corporativos de Isagen, enfatizó la necesidad de dejar atrás la búsqueda de culpables para centrarse en las acciones futuras. Propuso que el próximo Gobierno realice un inventario exhaustivo de los proyectos energéticos cercanos a entrar en operación y que actualmente enfrentan trabas ambientales, sociales o técnicas, para priorizarlos y agilizar su ejecución.
Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen y del Consejo Gremial Nacional, alertó sobre el déficit acumulado en la capacidad energética: en cinco años, han ingresado 4.500 megavatios menos de lo esperado, y solo el 7,1 % de la meta de 3.600 megavatios para 2026 se ha cumplido hasta ahora, acercando al país a un posible desabastecimiento.
Consultas previas: un cuello de botella para el desarrollo energético
La demora en las consultas previas con comunidades indígenas, afros, rom y raizales ha sido uno de los principales obstáculos para la entrada de nuevos proyectos. En La Guajira, donde se concentra el 84 % de los procesos del sector eólico, los conflictos socioambientales afectan el 78 % de los proyectos.
Carlos Alonso Lucio, director programático de Abelardo de la Espriella, propuso modificar el mecanismo de consultas previas para priorizar el interés general sin desconocer los derechos de las minorías, advirtiendo sobre manipulaciones de grupos ilegales que afectan la viabilidad de proyectos.
Por su parte, Juan Fernando Cristo, exministro del Interior y miembro de la Alianza por la Vida de Iván Cepeda, sugirió establecer límites temporales para estas consultas y reactivar la exploración de gas y petróleo bajo condiciones que respeten a las comunidades.
Desde la campaña de Paloma Valencia, Claudia Jiménez destacó la necesidad de recuperar la confianza del sector privado con garantías jurídicas y acelerar la entrada de proyectos de generación y transmisión. Juan Benavides, experto mineroenergético, recomendó importar gas de manera expedita y considerar el uso de carbón doméstico como alternativa temporal para evitar racionamientos.
Jennifer Pedraza, jefa de campaña de Sergio Fajardo, abogó por la creación de un grupo de expertos que priorice y destrabe proyectos mediante acuerdos con comunidades, empresarios y ambientalistas.
Desde la campaña de Claudia López, Miguel Samper y Juan Sebastián Ramírez propusieron integrar a las comunidades como socias de los proyectos energéticos, asegurándoles beneficios y acceso a los servicios generados para alinear incentivos y facilitar la viabilidad de las iniciativas.
Propuestas urgentes para evitar un apagón económico
- Reactivar la exploración de gas, petróleo y otros recursos energéticos.
- Destrabar proyectos energéticos frenados por consultas previas y procesos regulatorios.
- Establecer una ventanilla única para agilizar licencias ambientales y conexiones.
- Garantizar seguridad jurídica y estabilidad para inversionistas del sector privado.
- Implementar acuerdos nacionales que involucren a comunidades, empresarios y ambientalistas.
- Importar gas de forma rápida y económica mientras se desarrollan proyectos propios.
- Considerar fuentes complementarias como el carbón doméstico para mitigar riesgos inmediatos.
“Garantizar la energía es una urgencia y un tema que no da más espera.”
“Si se mezcla un fenómeno de El Niño con el retraso de proyectos y aumento de demanda, el país podría enfrentar un racionamiento energético con alta probabilidad.”
“No podemos seguir buscando responsables, sino soluciones que incluyan tiempos límite para consultas previas y desarrollo sostenible.”
El consenso entre las campañas y el sector energético es claro: la seguridad energética debe ser una prioridad nacional inmediata para evitar consecuencias económicas graves y garantizar el desarrollo sostenible de Colombia en los próximos años.