Vecinos enfrentaban peligros por el mal estado de las vías rurales
En la vereda Manchadores, situada a 15 minutos del casco urbano de Lebrija, los habitantes lidiaban con vías en pésimas condiciones. Tramos como la subida de La Pisca y la subida de Doña Leonor presentaban cráteres y terrenos resbaladizos que causaban accidentes frecuentes, especialmente a motociclistas. Estos caminos son vitales para el transporte de productos agrícolas hacia el área metropolitana.
Capacitación técnica permitió a campesinos construir placas huella
Ante la falta de soluciones por parte de administraciones anteriores, la comunidad decidió tomar acción gracias a un convenio entre la Alcaldía de Lebrija y el Sena. El programa ofreció formación especializada en construcción de placas huella, aportando instructores, materiales y apoyo económico, mientras que la alcaldía financió la obra y la comunidad aportó mano de obra.
“Tenemos un programa de formación para la gente del campo para que aprendan a hacer sus placas huella. Les damos certificados y apoyo económico”, explicó José Ricardo Rozo, subdirector del Sena Girón.
Resultados positivos y nuevos proyectos en otras veredas
Los beneficiarios, como Adriana Sandoval, destacaron el aprendizaje adquirido y la satisfacción de mejorar sus vías ellos mismos. El alcalde Gabriel Martínez resaltó la eficiencia del programa, que ya se ejecuta en Santa Rosa, Palonegro Centro y La Aguada de Ceferino, con planes para extenderlo a más sectores en 2024.
“Con este convenio tenemos gente formada y recursos maximizados con la mano de obra comunitaria”, afirmó el alcalde Martínez.
¿Cómo seguirá el impulso a la infraestructura rural en Lebrija?
El éxito de esta alianza abre la puerta para replicar el modelo en otras veredas que requieren mejoras viales. La combinación de formación técnica, inversión pública y participación comunitaria promete fortalecer la movilidad rural y el desarrollo agrícola en el municipio.