La historia de 'Canela', una perrita que ha sido el alma y la compañía del Grupo de Escuadras de la Estación Centro de la Policía en Medellín durante los últimos seis años, se hizo viral en redes sociales. Lo que comenzó como una denuncia ciudadana por el presunto desalojo del animal terminó en una decisión institucional que celebra tanto la fuerza pública como la comunidad antioqueña.
Denuncia viral y tensión interna
El caso se encendió cuando se dio a conocer que un alto mando de la institución insistía en retirar a la canina de las instalaciones policiales. Según las denuncias que circularon, el argumento para removerla no respondía a problemas de comportamiento o descuido, ya que los mismos uniformados se han hecho cargo de su alimentación, salud y bienestar desde que llegó siendo una cachorra. La situación generó tensión interna, pues muchos policías temían alzar la voz por posibles represalias o traslados.
Intervención del alcalde y decisión final
Ante la ola de indignación y el pedido de auxilio de los ciudadanos, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, intervino directamente en la situación. El mandatario local confirmó que se comunicó con el General Henry Bello, comandante de la Policía Metropolitana, para evaluar el caso desde una perspectiva de empatía y respeto por los animales. Tras la gestión, se determinó que la directriz del traslado quedaba sin efecto.
Canela está bien. Hablé con el General Bello, comandante de la Policía Metropolitana, y le pedí el favor de revisar el caso para que Canela pudiera continuar haciendo parte de la institución y me alegra contarles que así será.
Con este anuncio, Canela permanecerá en el lugar que ha considerado su hogar durante más de media década. La decisión no solo garantiza la estabilidad de la mascota, sino que ratifica su papel como un símbolo de cercanía y humanidad entre el cuerpo policial y los habitantes del centro de la ciudad.