Aunque suelen aparecer como un ingrediente en postres, panes o mezclas de frutos secos, las uvas pasas también destacan por su aporte nutricional. Al tratarse de uvas deshidratadas, concentran fibra, minerales y compuestos antioxidantes que pueden contribuir al buen funcionamiento del organismo, siempre que formen parte de una alimentación equilibrada y se consuman en cantidades adecuadas.
Un concentrado de nutrientes en porciones pequeñas
Las uvas pasas son ricas en potasio, hierro y magnesio, además de contener antioxidantes como los flavonoides. Su consumo moderado puede ayudar a mejorar la digestión gracias a la fibra, fortalecer los huesos y apoyar la salud cardiovascular.
La porción ideal para no excederse
Los especialistas recomiendan consumir entre 30 y 40 gramos al día, lo que equivale a un puñado pequeño o aproximadamente 15 uvas pasas. Esta cantidad permite aprovechar sus beneficios sin exceder el consumo de azúcares naturales, que se concentran durante el proceso de deshidratación.
Consumidas con moderación, pueden complementar una dieta saludable. Foto: iStock
Incluir uvas pasas en la dieta diaria puede ser sencillo: agregarlas a la avena del desayuno, mezclarlas con yogur o incorporarlas en ensaladas. Lo importante es mantener el equilibrio y no reemplazar otros alimentos frescos por este fruto seco.