Una radiografía de la crisis en las tiendas de barrio
Las tiendas de barrio, unidades productivas que atienden necesidades básicas de la población y generan el sustento de miles de familias, atraviesan un momento complicado. Según la última encuesta realizada por Fenaltiendas, el 47,27% de los tenderos reporta una disminución en sus márgenes de operación, al tiempo que sus costos operativos siguen creciendo.
El riesgo de cierre en el corto plazo
La situación es aún más crítica para un segmento significativo: el 16,36% de los tenderos estima que no podría seguir operando más allá de tres meses sin necesidad de pedir un crédito, con los niveles actuales de ventas. Esta cifra refleja la fragilidad financiera de muchos pequeños comerciantes ante el alza de precios de insumos y la reducción del consumo.
Las tiendas son unidades productivas que atienden necesidades básicas de la población y generan el sustento de familias.
La encuesta de Fenaltiendas, realizada en los primeros meses de 2026, evidencia que el aumento de costos operativos —como arriendos, servicios públicos y reposición de inventarios— está impactando directamente la rentabilidad del sector. Los tenderos enfrentan un escenario donde los ingresos no crecen al mismo ritmo que los gastos.