Un operativo sin precedentes se vive en la Electrificadora del Meta (EMSA), donde el Ministerio de Hacienda habría impulsado una propuesta para modificar la composición de la junta directiva y el mecanismo de elección del gerente general.
Esta jugada política, según denuncian accionistas minoritarios, busca consolidar el control total de la empresa en manos del Gobierno Nacional, alterando el equilibrio de poder interno.
La reforma planteada fue frenada por estos accionistas, quienes alertaron sobre el impacto que estos cambios podrían tener en la gobernanza de EMSA.
La estrategia busca dejar el control de la empresa en manos del Gobierno Nacional, afectando la participación de los accionistas minoritarios.
El choque de intereses en la Electrificadora del Meta refleja la tensión entre el Gobierno y los sectores privados que participan en la empresa, evidenciando un escenario de confrontación política y empresarial.