La infraestructura escolar en alerta por condiciones críticas
La comunidad educativa de Bucaramanga, integrada por docentes, estudiantes, directivos y padres de familia, ha elevado un llamado urgente a la Administración Municipal para acelerar las obras de infraestructura en varios colegios públicos. A medida que avanza el año lectivo 2026, las deficiencias en las instalaciones ponen en riesgo la seguridad y limitan el desarrollo adecuado de las actividades académicas.
Entre las instituciones más afectadas están el INEM, el Tecnológico, el colegio María Cano, el Instituto de Promoción Social del Norte y el colegio San Miguel. Las necesidades varían desde reparaciones locativas hasta intervenciones estructurales profundas que no pueden seguir aplazándose.
Riesgos estructurales y falta de espacios dignos preocupan a la comunidad
El colegio María Cano, ubicado en el barrio Villa Helena, enfrenta una situación crítica debido a riesgos estructurales vinculados a una falla geológica en la zona, lo que genera temor especialmente en temporadas de lluvia. En el INEM y el Tecnológico, la carencia de espacios adecuados limita la atención a la demanda estudiantil, requiriendo construcción de salones y talleres especializados.
El Instituto de Promoción Social del Norte reporta deterioro en aulas y problemas en las vías de acceso, mientras que en el colegio San Miguel los muros de contención presentan inestabilidad que amenaza con colapsar. Estas problemáticas afectan la seguridad y el bienestar de cientos de estudiantes y profesores.
Alcaldía asegura avances en proyectos y reconstrucción del Tecnológico
La secretaria de Educación Local, Martha Cecilia Guarín, confirmó que la Administración Municipal incluye estos proyectos en su planificación, aunque reconoció que requieren estudios técnicos, recursos y coordinación institucional. Destacó la reactivación del proyecto para reconstruir el Aula Máxima del Tecnológico, demolida en 2023, un espacio emblemático para la comunidad educativa.
El nuevo auditorio será un espacio moderno, polivalente y sostenible, diseñado para usos académicos, culturales e institucionales, ajustado a las necesidades actuales y con una visión de largo plazo. Además, se priorizan las obras relacionadas con la seguridad en los demás colegios afectados.
Todas las peticiones tendrán el eco oficial que se merecen y seguiremos trabajando para cerrar las brechas en infraestructura educativa, garantizando entornos seguros y adecuados para el aprendizaje en Bucaramanga.
¿Cómo impactarán estas obras en el futuro educativo de Bucaramanga?
La atención a las necesidades de infraestructura en los colegios públicos es un reto prioritario para la Alcaldía de Bucaramanga. La expectativa está puesta en que las intervenciones permitan ofrecer espacios seguros y funcionales que contribuyan al desarrollo integral de los estudiantes y al fortalecimiento de la educación en la ciudad.