En un lapso de solo tres años, Colombia ha multiplicado sus proyectos de minigranjas solares, pasando de 4 en 2023 a 151 a marzo de 2026, según datos del registro de XM. Este notable avance refleja la consolidación de la generación distribuida como un componente fundamental dentro del sistema eléctrico nacional.
El país, beneficiado por una alta radiación solar y una mayor integración al sistema eléctrico, presenta un potencial significativo para expandir la generación distribuida. Este modelo emerge como una solución estratégica frente a los desafíos en transmisión y la urgente necesidad de aumentar la capacidad de energías renovables.
La rápida adopción de minigranjas solares demuestra el compromiso de Colombia con un futuro energético sostenible y la diversificación de su matriz eléctrica.
Actividades complementarias como campañas para el ahorro energético, por ejemplo, apagar las luces en horarios específicos, refuerzan el compromiso ambiental de la población y las autoridades para cuidar el planeta.