Al cierre de mayo de 2026, la deuda pública total de Colombia rozaba los 1.170 billones de pesos, mientras que la deuda externa bruta ascendía a 247.669 millones de dólares. Pero más allá del crecimiento del endeudamiento, el cambio más profundo estuvo en su costo: conseguir recursos prestados nunca había resultado tan caro como durante el gobierno de Gustavo Petro.
Un giro histórico en el costo de la financiación
Durante los últimos cuatro años, el país pasó de financiarse en condiciones relativamente favorables a pagar tasas históricamente altas, tanto en el mercado local como en el internacional. Ese mayor precio por conseguir financiación significa que una porción cada vez mayor del presupuesto nacional deberá destinarse al pago de intereses, reduciendo el espacio para inversión en infraestructura, programas sociales o nuevas políticas públicas.
- La deuda pública total alcanzó cerca de 1.170 billones de pesos al cierre de mayo de 2026.
- La deuda externa bruta del país llegó a 247.669 millones de dólares.
- Las tasas de interés locales e internacionales alcanzaron niveles históricos durante el gobierno Petro.
Esa es una de las principales restricciones fiscales que hereda la nueva administración.
El impacto en las finanzas públicas
Ese mayor costo de la deuda presionará por años las finanzas públicas y reducirá el margen para destinar más recursos a inversión y programas sociales. Los intereses consumirán una parte creciente del presupuesto, limitando la capacidad del Estado para responder a las necesidades de la población.
La Contraloría ya había advertido sobre la disparada de la deuda pública al final del gobierno de Gustavo Petro, un fenómeno que ahora se agrava con el encarecimiento de las tasas. La nueva administración deberá enfrentar este escenario con herramientas fiscales limitadas.