La línea negra y su importancia cultural para la Sierra Nevada
La línea negra es un sistema de sitios sagrados establecido por los pueblos Arhuaco, Kogui, Wiwa y Kankuamo en la Sierra Nevada de Santa Marta. Este territorio ancestral está vinculado a sus cosmogonías y tradiciones espirituales, y fue reconocido en el Decreto 1500 de 2018 durante el gobierno de Juan Manuel Santos.
Falta de cartografía oficial y documentos clave en el decreto
El Consejo de Estado determinó que el decreto fue expedido sin contar con un mapa oficial elaborado por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) ni con el documento antropológico definitivo llamado “Avance de Documento Madre de la Línea Negra - Jaba Séshizha”. Estas ausencias invalidaron la motivación del acto administrativo.
“El acto fue publicado sin incluir el mapa oficial como anexo y apenas existía una versión preliminar del estudio antropológico”, concluyó el alto tribunal.
Consulta previa ignorada para comunidades indígenas y afrodescendientes
La sentencia también señaló que el decreto afectó a comunidades Wayuu, Chimila y consejos comunitarios afrocolombianos en la zona y su área de influencia. Sin embargo, no se garantizó su participación efectiva en el proceso, incumpliendo el derecho a la consulta previa.
El viceministro de Justicia, Yefferson Dueñas, demandante del decreto, destacó que sin cartografía ni documentos claros no es posible delimitar con precisión territorios ni proteger derechos culturales.
¿Cómo impactará esta decisión en el futuro de la Sierra Nevada?
La anulación del decreto genera incertidumbre sobre la protección de los territorios ancestrales y plantea la necesidad de un nuevo marco legal que garantice la participación de todas las comunidades afectadas y cuente con soporte técnico y antropológico oficial.