Un operativo sin precedentes: la energía como epicentro de una crisis comunitaria
En el municipio de Calamar, Bolívar, la energía eléctrica ha dejado de ser un servicio básico para convertirse en el centro de una problemática que afecta derechos fundamentales de sus habitantes. La comunidad, cansada de los cortes programados de energía que realiza la empresa Afinia, ha decidido elevar la situación a instancias judiciales.
José del Carmen Pacheco, representante de la comunidad, interpuso una acción de tutela ante el Juzgado Promiscuo Municipal de Calamar, en la que denuncia un 'proceder fraudulento' por parte de Afinia, que amenaza la vida digna de los residentes del municipio.
Según el vocero, los apagones se presentan los martes, jueves y sábados, con interrupciones que duran aproximadamente nueve horas, desde las 8 de la mañana hasta las 4 de la tarde, un aumento significativo respecto a los cortes previos que terminaban a las 2 de la tarde.
Impacto directo en servicios vitales y llamado a las autoridades nacionales
La tutela no solo involucra a la empresa Afinia, sino que también vincula a la Presidencia de la República y a los ministerios de Salud y Educación. La comunidad advierte que estos cortes constantes paralizan servicios esenciales, afectando especialmente a la niñez y a la población vulnerable en temas de salud y educación.
Además, los habitantes de Calamar han realizado manifestaciones públicas para visibilizar la problemática y exigir respuestas inmediatas por parte del gobierno nacional y la empresa prestadora del servicio.
“Los días martes, jueves y sábado no tenemos servicio en todo el pueblo aproximadamente 9 horas: de 8 am a 4 pm; antes los cortes eran de 8 am a 2 pm”, asegura José del Carmen Pacheco, veedor que elevó la tutela.