En Santa Marta el calor dejó de ser el único problema. Ahora la preocupación aparece cada vez que la energía comienza a fallar. Bajones de luz, apagones repentinos y fluctuaciones constantes del servicio eléctrico tienen en alerta al sector hotelero y turístico de la ciudad, que ya empieza a reportar pérdidas económicas y daños en equipos costosos.
Un panorama que enciende las alarmas
Leonardo Herrera Delgans, vocero de los hoteleros, señaló que la situación es crítica: “Estamos perdiendo equipos, clientes y credibilidad. Si esto no se resuelve rápido, la temporada de mitad de año será un desastre”. Los empresarios denuncian que los cortes no avisados han dañado aires acondicionados, sistemas de refrigeración y equipos electrónicos.
Estamos perdiendo equipos, clientes y credibilidad. Si esto no se resuelve rápido, la temporada de mitad de año será un desastre.
El impacto en la comunidad y el turismo
La crisis eléctrica no solo afecta a los hoteles. Comercios, restaurantes y residentes también sufren las consecuencias de los apagones. La preocupación crece ante la cercanía de la temporada turística de mitad de año, una de las más importantes para la economía local.
Los hoteleros han solicitado una reunión urgente con las autoridades locales y la empresa prestadora del servicio, Air-e, para exigir soluciones inmediatas. Mientras tanto, advierten que si la situación persiste, podrían verse obligados a cancelar reservas y reducir su capacidad de atención.
Un problema que se extiende en la región
Esta no es una situación aislada. En municipios como Galapa, los comerciantes también han denunciado pérdidas por apagones y racionamientos que ya completan dos semanas. Air-e atribuye la crisis al calor extremo, pero los afectados exigen respuestas y acciones concretas.