La Corte Constitucional, mediante la sentencia T-199 de 2026, dejó claro que los conjuntos residenciales sí pueden establecer reglas para garantizar la convivencia entre vecinos y la tenencia responsable de animales de compañía. Sin embargo, esas medidas tienen límites precisos que las administraciones deben respetar.
Las reglas que no pueden imponer las administraciones
- No pueden exigir autorizaciones previas para movilizar mascotas por las zonas comunes.
- No pueden prohibir la circulación de animales de compañía en áreas comunes.
- No pueden incluir este tipo de restricciones en los manuales de convivencia.
Los conjuntos residenciales pueden definir sus normas, siempre y cuando no contraríen el Código Nacional de Seguridad y Convivencia. Esto significa que cualquier regulación debe estar alineada con la legislación nacional y no puede imponer barreras injustificadas a los propietarios o residentes.
La sentencia T-199 de 2026 establece que las administraciones de propiedad horizontal pueden regular la tenencia de animales de compañía, pero sin exceder los límites legales que protegen los derechos de los ciudadanos y la convivencia armónica.
El impacto en la comunidad y la tenencia responsable
La decisión de la Corte busca equilibrar la necesidad de orden en los conjuntos residenciales con el derecho de las personas a tener mascotas. Las administraciones aún pueden fijar normas sobre horarios, uso de correas o recolección de desechos, siempre que no vulneren lo establecido por el Código Nacional de Seguridad y Convivencia.