El 1 de febrero de 2025, Camilo Arévalo, un DJ de 25 años oriundo de San Gil, Santander, se dirigía en moto con su madre a animar una fiesta en Barichara. En el camino, un camión conducido por un hombre de 62 años en estado de embriaguez invadió su carril y los embistió. El impacto dejó a Camilo inconsciente y a su madre sin vida en el lugar.
Un despertar lleno de preguntas sin respuesta
Camilo permaneció cuatro días en la Unidad de Cuidados Intensivos, sedado y entubado. Al despertar, pensó que todo había sido un sueño. Durante 14 días creyó que su madre se recuperaba en casa; le enviaba mensajes de voz por WhatsApp pidiendo perdón y esperando verla. Nadie le respondió. Finalmente, su familia le reveló la verdad: su mamá había fallecido en el momento del impacto.
Fueron 14 días pensando que mi mamá estaba en casa, y recuperándose; yo le mandaba mensaje de voz preguntándole cómo estaba, nunca me respondió.
Las secuelas físicas y la lucha por no perder la pierna
El siniestro le dejó fractura de cadera, pelvis expuesta, rótula rota, peroné afectado y necrosis en la pierna izquierda. Los médicos consideraron la amputación, pero tras múltiples injertos logró salvarla, aunque hoy vive con una fibrosis crónica que le impide doblar la rodilla. “Debo aprender a vivir así, agradeciendo que estoy vivo y con posibilidad de moverme”, afirma.
La solidaridad de San Gil y el camino hacia la independencia
La comunidad de San Gil se ha volcado con Camilo. Amigos y vecinos han organizado rifas, bazares y actividades para ayudarlo económicamente, pues lleva más de un año dependiendo de otros para movilizarse. “Es duro perder la independencia. Ha sido un proceso costoso: transporte, medicamentos, terapias. Todo ha sido posible gracias a la solidaridad de la gente”, cuenta con la voz entrecortada.
El perdón y la crítica a una condena que considera insuficiente
El conductor del camión, de 61 años, fue condenado a 120 meses de prisión por homicidio simple con dolo eventual y lesiones personales con dolo eventual. Camilo reveló que no le guarda rencor y que ya lo perdonó, pero considera que la condena es muy baja y no envía un buen mensaje a quienes conducen bajo los efectos del alcohol.
Un ejemplo de resiliencia que inspira a otros
Camilo ha compartido su historia en redes sociales, donde ha recibido mensajes de personas que lo consideran un ejemplo de superación. Muchos, ante su estado de incapacidad, han pensado en quitarse la vida o no salir de una depresión, pero sus palabras han servido para mejorar la vida de quienes se encontraban estancados. Sueña con estudiar una carrera y ser profesional, pero primero debe terminar su recuperación y recuperar su independencia.