La profunda crisis económica de Cuba y el temor de las empresas a las sanciones de Estados Unidos están acelerando el deterioro del sector turístico, que durante décadas fue uno de los principales motores de la economía de la isla.
En apenas una semana, varias cadenas hoteleras internacionales anunciaron su retirada parcial o total del país, lo que deja a Cuba sin vuelos internacionales y sin importantes fuentes de ingresos.
Un sector en caída libre
El turismo en Cuba, que solía atraer a millones de visitantes al año, ahora enfrenta un panorama sombrío. La salida de cadenas hoteleras y la suspensión de vuelos internacionales amenazan con pérdidas millonarias para la economía cubana.
El 5 de junio de 2026, operarios de mantenimiento retiraron el letrero del Hotel Grand Aston en La Habana, un símbolo del declive del sector.
Expertos señalan que la presión de Estados Unidos, que ha intensificado las sanciones contra el régimen cubano, es un factor clave en esta crisis. Las empresas temen ser penalizadas por operar en la isla, lo que ha llevado a una rápida desinversión.
El impacto en la comunidad internacional
La noticia ha generado preocupación en el ámbito internacional, ya que Cuba dependía en gran medida del turismo para sostener su economía. Sin vuelos ni hoteles, el país podría enfrentar una recesión aún más profunda.
Mientras tanto, el gobierno cubano busca alternativas para mitigar el impacto, pero las perspectivas son inciertas. La comunidad internacional observa con atención cómo se desarrolla esta crisis.