El presidente ecuatoriano Daniel Noboa anunció un nuevo estado de excepción que abarca nueve de las 24 provincias del país y cuatro municipios en otras tres provincias, con el objetivo de combatir el crimen organizado.
Esta medida se extenderá por 60 días y afecta a las dos ciudades más grandes del país, Quito y Guayaquil, que juntas reúnen cerca de 7 millones de habitantes dentro de una población nacional aproximada de 18 millones.
Durante este periodo, se suspenderán derechos fundamentales como la inviolabilidad del domicilio y de la correspondencia, lo que permitirá a la Policía y a las Fuerzas Armadas ingresar a viviendas sin autorización judicial previa e interceptar comunicaciones para fortalecer la seguridad.
El presidente Daniel Noboa enfatizó que esta decisión responde a la necesidad de enfrentar con mayor contundencia las amenazas del crimen organizado que afectan al país.
El despliegue de las fuerzas de seguridad en estas regiones busca restablecer el orden y garantizar la protección de los ciudadanos en un contexto de creciente inseguridad.