A las 4:05 de la madrugada, la familia emprendió su camino desde Bogotá hacia el corregimiento de Vado Real, en Santander. Habían planeado salir a las 4 a.m., pero pequeños retrasos, incluso con sus dos perritas, hicieron que partieran cinco minutos más tarde, confiando en que ese tiempo extra no afectaría su llegada, prevista para las 10:00 de la mañana en Suaita.
Minutos antes de la tragedia, el ambiente dentro del carro era de expectativa y calma, con todos los integrantes listos para el viaje. Sin embargo, ese momento se vio abruptamente interrumpido por un grave accidente en el peaje Casablanca, que cobró la vida de los cinco familiares y sus mascotas.
El impacto en la comunidad
Este lamentable suceso ha generado conmoción en la región y entre quienes conocían a la familia. La noticia fue difundida a través de redes sociales y medios locales, destacando la tragedia que enluta a Santander y Bogotá.
“Pensaron que cinco minutos no sumarían ni restarían, pero el destino tenía otros planes para ellos”, expresaron allegados a las víctimas.