El presidente Gustavo Petro ha firmado el decreto que oficializa el nombramiento de Daniel Quintero como superintendente de Salud, cargo que ocupará durante los últimos tres meses de la administración. La designación se conoció un día antes de la visita presidencial a Caracas y ha generado una ola de cuestionamientos tanto en sectores políticos opositores como dentro del propio petrismo.
Daniel Quintero, exalcalde de Medellín, asume el reto de vigilar el sistema sanitario colombiano pese a no contar con experiencia directa en el sector salud y enfrentarse a un proceso penal por presunta corrupción relacionado con el caso Aguas Vivas, donde es señalado de inflar precios para beneficiar a terceros. El exalcalde ha negado estas acusaciones y las califica de montaje.
La figura de Quintero ha sido controversial desde sus primeros pasos en la política nacional. Identificado por la derecha como un populista y por algunos sectores de la izquierda como un político instrumentalizador, ha mantenido el respaldo del presidente Petro desde 2022, cuando apoyó su campaña presidencial. Sin embargo, su nombramiento ha generado resistencias internas, especialmente por parte de Carlos Carrillo, director de la UNGRD, quien considera que Quintero puede afectar la imagen del Pacto Histórico.
Quintero reemplaza en el cargo a Bernardo Camacho, quien renunció tras desacuerdos con Petro, especialmente por la orden presidencial de continuar con la liquidación de varias Entidades Promotoras de Salud (EPS) para trasladar sus usuarios a la estatal Nueva EPS. Camacho defendía que la Nueva EPS no tenía la capacidad para atender a un mayor número de afiliados.
El sistema de salud colombiano enfrenta una crisis profunda: pacientes denuncian escasez de medicamentos y largas esperas para citas médicas. Las EPS argumentan falta de recursos debido a la negativa del Gobierno de aumentar la Unidad de Pago por Capitación (UPC), mientras Petro acusa a estas entidades de corrupción y mal manejo, impulsando una transformación del sistema que ha sido resistida en el Congreso.
Ante la imposibilidad de avanzar en reformas legislativas, el Gobierno ha tomado control de ocho EPS que cubren más de 23 millones de afiliados, incrementando el protagonismo de la Superintendencia de Salud, un cargo marcado por la inestabilidad con varios cambios en esta administración. Daniel Quintero es el quinto en ocupar esta posición durante el mandato de Petro.
“Desde la Supersalud y con tecnología de punta voy a desmantelar el cartel de la salud que uribismo y neoliberales armaron para robarse la plata de los colombianos”, afirmó Daniel Quintero tras su nombramiento.
El impacto en la comunidad y en el sistema de salud será un desafío para Quintero, quien debe enfrentar no solo la crisis estructural del sector sino también la desconfianza generada por su perfil y las controversias políticas que lo acompañan.