Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, ha impulsado una profunda reestructuración de su gabinete desde que asumió el cargo el 3 de enero de 2026. En menos de tres meses, ha realizado 13 cambios significativos, afectando a más de un tercio de los ministerios y la cúpula militar, en un esfuerzo por distanciarse del madurismo y consolidar su propia gestión.
Un operativo sin precedentes en el gabinete venezolano
Los cambios recientes incluyen reemplazos en las carteras de Defensa, Transporte, Hidrocarburos, Energía Eléctrica, Trabajo, Vivienda, Educación Universitaria, Turismo y Cultura. Además, se han efectuado modificaciones en la jerarquía militar, con la destitución del ministro de Defensa Vladimir Padrino López, una figura clave durante 12 años bajo Nicolás Maduro.
La sustitución de Padrino por el general Gustavo González López, un experto en inteligencia con fuertes vínculos dentro del chavismo, marca el fin definitivo del madurismo como proyecto de poder. Otros cambios militares relevantes incluyen la designación del contralmirante Germán Gómez Lárez en la Dirección de Contrainteligencia Militar y del general Henry Navas Rumbos en la Guardia de Honor Presidencial.
Reacomodo estratégico y técnico en ministerios civiles
Rodríguez ha promovido principalmente a civiles con credenciales técnicas, manteniendo la línea ideológica de la revolución bolivariana. Destacan nombramientos como el ingeniero Rolando Alcalá en Energía Eléctrica, Paula Henao en Hidrocarburos, y Ana María San Juan en Educación Universitaria, esta última sin militancia chavista y vinculada al diálogo social con la oposición.
El ex fiscal general Tarek William Saab fue reasignado a la presidencia de la Gran Misión Viva Venezuela, un programa cultural, lo que representa un rescate simbólico dentro del nuevo gabinete.
El impacto en la comunidad política y las expectativas futuras
Analistas como Trino Márquez consideran que Delcy Rodríguez busca definir un perfil propio, alejándose de Maduro y proyectándose como una líder con capacidad para mantenerse en el poder más allá de lo que permite la Constitución. La oposición ha recibido estos cambios con apatía, mientras que algunos observadores sugieren que la destitución de Padrino pudo contar con la aprobación de Estados Unidos.
“Está buscando rodearse de gente leal que garantice el éxito de su gestión y ofrecer la idea de alguien con destrezas para permanecer en la presidencia por un tiempo prolongado.” – Trino Márquez, sociólogo y analista político