La calidad del servicio de energía eléctrica en Colombia, medida a través de la frecuencia de los cortes (Saifi) y su duración promedio (Saidi), cerró el 2025 con un balance positivo a nivel general, aunque con un comportamiento dispar al analizar el detalle por empresas.
Según el más reciente informe de XM, el país logró una evolución favorable en ambos frentes. Mientras que en 2024 un usuario se quedó sin luz 14,8 veces al año, en 2025 la cifra disminuyó a 14,2 veces. En cuanto al tiempo de desconexión, los hogares pasaron de soportar un promedio de 23 horas sin servicio a 21 horas en el mismo periodo.
Las empresas con peores indicadores
El informe de XM, que analiza a 29 compañías del sector, revela que no todas avanzaron al mismo ritmo. Algunas empresas duplican los promedios nacionales tanto en número de cortes como en horas sin luz, afectando la calidad de vida de millones de colombianos y la productividad de las regiones donde operan.
Los datos de XM son clave para que los usuarios conozcan el desempeño real de su comercializador y para que las autoridades tomen decisiones de regulación y control.
Entre las empresas que más se destacan por sus altos índices de interrupción se encuentran aquellas que operan en zonas rurales y de difícil acceso, donde la infraestructura eléctrica es más vulnerable a eventos climáticos y a fallas técnicas. No obstante, también hay compañías en áreas urbanas que no lograron reducir sus indicadores al ritmo del promedio nacional.
Un ranking que invita a la reflexión
El listado completo de las empresas con más cortes y mayor duración de apagones está disponible en el informe de XM. Los datos permiten comparar el desempeño de cada operador y evidencian que, si bien el país mejoró en conjunto, persisten brechas significativas que requieren atención por parte de los entes reguladores y las mismas compañías.
Para los usuarios, esta información es una herramienta para exigir un servicio de calidad y para tomar decisiones informadas sobre su proveedor de energía. La meta para 2026, según expertos, es que todas las empresas alcancen al menos los estándares mínimos definidos por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG).