Un operativo sin precedentes en la denuncia de abusos sexuales
Andrés, un hombre que se identificó públicamente, denunció en Caracol Radio que el cardenal Pedro Rubiano Sáenz, fallecido en abril de 2024 y máxima autoridad católica en Colombia durante décadas, abusó sexualmente de él desde 1983 cuando tenía apenas 15 años. El testimonio forma parte de un informe entregado al Vaticano con casos de presuntos abusos cometidos por sacerdotes colombianos.
El relato de Andrés detalla que, tras ser expulsado de su hogar en Bogotá, buscó refugio en la Catedral Primada donde fue alojado por un clérigo identificado como J.A.B.N., quien comenzó a abusar de él esa misma noche. Posteriormente fue presentado al cardenal Rubiano Sáenz, quien cometió actos sexuales abusivos repetidamente entre 1983 y 1990.
- Abusos sexuales a cambio de comida y protección.
- Encuentros en la casa cural de Fontibón al occidente de Bogotá.
- Uso de Andrés para gestionar “controles médicos” con otros jóvenes.
- Impacto devastador en su vida: consumo de alcohol y drogas.
- Intentos de denunciar desde 2000 sin respuesta efectiva.
En el año 2000, Andrés viajó al Vaticano para entregar pruebas y dejó una denuncia escrita dirigida a un colaborador cercano del Papa Juan Pablo II, pero nunca recibió respuesta. En 2021 retomó formalmente la denuncia ante la Arquidiócesis de Bogotá, donde el actual arzobispo Luis José Rueda le prometió apoyo, que nunca se concretó.
Andrés también buscó ayuda en la Nunciatura Apostólica, periodistas y otros denunciantes, sin obtener avances. Incluso interpuso una tutela ante la Fiscalía colombiana para exigir respuestas, descubriendo que las instituciones eclesiásticas no habían trasladado su denuncia.
"Cuando yo hice la denuncia en 2021, él estaba vivo. En cambio, en España denuncian a un sacerdote de 90 años y a ese sí le piden explicaciones. Aquí el señor pasó de agache y se murió." - Andrés, víctima
El arzobispado de Bogotá no ha respondido a las solicitudes de información sobre este caso, que se suma a otros siete testimonios contra clérigos colombianos incluidos en el informe enviado al Vaticano. Pedro Rubiano Sáenz fue arzobispo de Bogotá entre 1994 y 2010 y cardenal desde 2001, falleciendo sin haber enfrentado públicamente estas acusaciones.
Andrés, hoy de 57 años, vive con secuelas profundas que le impiden mantener un empleo estable y ha guardado silencio con su familia por décadas. Manifiesta sentimientos de rabia, vergüenza, impotencia y dolor, expresando incluso pensamientos suicidas debido al daño sufrido.