Una incursión armada atribuida al Ejército de Liberación Nacional (Eln) en la zona rural de López de Micay, en el Pacífico caucano, dejó al menos ocho personas secuestradas. La comunidad, junto con la Red de Derechos Humanos del Suroccidente Colombiano Francisco Isaías Cifuentes y el Movimiento Étnico y Social del Pacífico (Mespa), denunció también saqueos, confinamiento y el uso forzado de civiles como cargueros.
Rechazo institucional y llamado a la protección
La Alcaldía de López de Micay confirmó la gravedad de los hechos ocurridos el pasado 3 de julio en la comunidad de San Antonio, perteneciente al consejo comunitario San José, en la parte alta del río Micay. En un comunicado, el alcalde John Harold García Riascos rechazó enérgicamente la violencia y expresó su preocupación por la retención de los ocho habitantes, señalando que 'vulnera sus derechos fundamentales'.
La Alcaldía de López de Micay, en cabeza del alcalde John Harold García Riascos, rechaza enérgicamente los hechos de violencia ocurridos el pasado 3 de julio, en la comunidad de San Antonio, consejo comunitario San José, parte alta del río Micay.
Impacto en la comunidad y denuncias de violaciones
Además del secuestro, las organizaciones sociales reportaron que los habitantes de la zona han sido víctimas de saqueos, amenazas y confinamiento, lo que ha generado un clima de terror. El uso forzado de civiles como cargueros agrava la crisis humanitaria en esta región del Pacífico, históricamente golpeada por el conflicto armado.
Las autoridades locales y las organizaciones de derechos humanos hacen un llamado al Gobierno Nacional para que garantice la seguridad y la vida de los pobladores, mientras se espera una respuesta de los organismos de control y la Fuerza Pública.