Un partido histórico marcado por la violencia
El 27 de enero de 2026, el regreso del duelo entre Cúcuta Deportivo y Atlético Bucaramanga después de más de cinco años terminó en un empate 2-2 en el estadio General Santander. Sin embargo, el partido quedó opacado por enfrentamientos violentos entre hinchas que dejaron un saldo trágico: una persona muerta y varios heridos.
Disturbios dentro y fuera del estadio
Los incidentes violentos comenzaron en las tribunas con peleas que involucraron armas blancas. Testigos reportaron agresiones de hinchas locales contra visitantes. Durante el partido, un objeto lanzado desde las gradas impactó a un camarógrafo y un cubo de hielo detuvo el juego por dos minutos. Al finalizar el encuentro, los enfrentamientos continuaron en las inmediaciones del estadio, donde se produjo la muerte de un joven seguidor de Bucaramanga.
Dimayor impone sanciones al club local
Tras analizar los informes oficiales y la queja formal del Atlético Bucaramanga, el Comité Disciplinario de la Dimayor determinó que hubo conductas impropias de espectadores. Como sanción, Cúcuta Deportivo deberá cerrar parcialmente la tribuna occidental central (alta y baja) durante tres fechas y pagar una multa de 10 salarios mínimos legales mensuales vigentes, equivalentes a 17,5 millones de pesos.
"Sancionar al Cúcuta Deportivo Fútbol Club S.A. con tres (3) fechas de suspensión parcial de plaza y multa de 10 SMLMV equivalentes a diez y siete millones quinientos nueve mil cincuenta pesos ($17.509.050)", señala la resolución.
El club ha expresado su disposición para colaborar con las autoridades y aclaró que los hechos más graves ocurrieron fuera del control directo del estadio. Además, se reportaron daños a la infraestructura, como una silla numerada en la tribuna afectada por los desmanes.