Un encuentro con alto protagonismo colombiano
En el desarrollo de los dieciseisavos de final de la Copa Sudamericana, Boca Juniors logró sellar su clasificación a los octavos de final mediante los lanzamientos desde el punto penalti frente a O’Higgins. El compromiso contó con una amplia presencia de colombianos, destacando la actuación del guardameta Álvaro Montero, quien atajó uno de los cobros en la definición tras haber recibido críticas en la jornada previa del torneo local, así como la participación del atacante Sebastián Villa, quien disputó 57 minutos de juego. No obstante, el foco principal de la jornada quedó sobre la actuación del árbitro antioqueño Wilmar Roldán.
Los detalles del cruce entre el árbitro y el volante xeneize
El momento de mayor tensión en el campo de juego se produjo a los 68 minutos del partido. Tras señalar una infracción en el límite del área, Roldán se disponía a mostrarle la tarjeta amarilla al defensor Jorge Figal. En ese instante, el mediocampista Leandro Paredes intervino interponiéndose en el camino del colegiado, lo que provocó un contacto físico directo entre ambos.
Ante la aproximación del futbolista, el árbitro colombiano reaccionó inmediatamente amonestando a Paredes y desplazándolo mediante un empujón mientras le advertía con la frase “conmigo, no”, hecho que quedó registrado en las imágenes de la transmisión oficial y viral en redes sociales. La actuación del juez central había generado reticencia en el entorno del club argentino desde su designación previa al encuentro.
Reacciones divididas ante la autoridad en la cancha
La secuencia entre Roldán y el capitán del equipo xeneize desató un debate entre los observadores del compromiso. Por un lado, un sector de la afición y la prensa respaldó la postura del juez antioqueño como una demostración de autoridad para hacerse respetar ante los reclamos de los deportistas. Por otro lado, diversos analistas señalaron que el árbitro debe conservar la cordura en situaciones de conflicto y evitar el contacto físico directo con los protagonistas del juego.
“Conmigo, no”, fue la frase del árbitro Wilmar Roldán a Leandro Paredes antes de empujarlo, según se observa en las imágenes de la transmisión oficial.