Un operativo sin precedentes sacudió la infraestructura iraní cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la destrucción del puente más alto de Irán, el puente B1 ubicado en Karaj, a 35 kilómetros al suroeste de Teherán.
A través de sus redes sociales, Trump compartió imágenes donde se observa una densa columna de humo elevándose desde el lugar del ataque, acompañado de una fuerte advertencia dirigida al gobierno iraní.
"El puente más alto de Irán se viene abajo, para no ser usado nunca más. ¡Mucho más por venir! ¡ES HORA DE QUE IRÁN LLEGUE UN ACUERDO ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE Y NO QUEDE NADA DE LO QUE TODAVÍA PODRÍA CONVERTIRSE EN UN GRAN PAÍS!"
Las tensiones se intensifican después de que la televisión estatal iraní reportara dos ataques conjuntos entre Estados Unidos e Israel contra la estructura, en medio de una guerra que ya cumple cinco semanas.
Este episodio ocurre en un contexto de amenazas previas por parte de Trump, quien había advertido que bombardearía Irán hasta hacerlo retroceder a 'la Edad de Piedra' si no se alcanzaba un acuerdo.