La misión Artemis II, que busca consolidar la presencia humana en la Luna, avanza con éxito mientras su nave Orión entra en la fase final de aproximación a la órbita lunar. Sin embargo, en contraste con este progreso, la Casa Blanca ha planteado un recorte significativo en el presupuesto de la NASA.
El Gobierno estadounidense ha propuesto reducir en 5.600 millones de dólares la cifra total asignada a la agencia espacial, responsable de la exploración aeroespacial y aeronáutica civil. Esta medida se enmarca en una estrategia que, paradójicamente, impulsa con 1.000 millones de dólares adicionales el programa Artemis, núcleo de la misión lunar actual.
La Tierra vista desde la nave Orión durante la misión Artemis II, en una imagen captada por el astronauta Reid Wiseman tras la maniobra de inyección translunar.
Esta decisión ha generado debate sobre el futuro de la exploración espacial estadounidense y el equilibrio entre la inversión en programas específicos y el financiamiento global de la NASA.
Mientras tanto, la misión Artemis II continúa su histórico trayecto, con los astronautas próximos a observar un eclipse solar desde la órbita lunar, un momento crucial y esperado dentro de esta ambiciosa exploración.