La administración de Donald Trump ha iniciado un cambio radical en las políticas de planificación familiar en Estados Unidos, preparando una transformación que afectará a clínicas y organizaciones que dependen de fondos públicos.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) publicó una nueva guía que redefine el enfoque gubernamental en materia reproductiva, priorizando los nacimientos y promoviendo métodos naturales como el método del 'ritmo' en lugar de los anticonceptivos tradicionales.
Este cambio se implementará a partir de enero de 2027 mediante el programa Title X, responsable de establecer las reglas para las instituciones que prestan servicios de planificación familiar con financiación pública.
Este giro en la política podría tener implicaciones casi sísmicas en la forma en que se aborda la salud reproductiva en Estados Unidos.
La decisión refleja una orientación clara hacia la promoción de nacimientos y una reducción significativa en el apoyo a métodos anticonceptivos, marcando un antes y un después en la política sanitaria estadounidense.