En una nueva acción violenta que afecta la seguridad en el suroccidente colombiano, unidades del Ejército Nacional fueron atacadas con drones cargados de explosivos en el corregimiento de Timba, zona rural de Jamundí, Valle del Cauca. Durante operaciones de control territorial, dos soldados resultaron heridos a causa de los artefactos lanzados desde el aire.
Tras la explosión, se desataron intensos combates entre la Fuerza Pública y la subestructura Jaime Martínez, vinculada a las disidencias de las Farc bajo el mando de alias Iván Mordisco. Esta organización criminal mantiene control en el corredor estratégico que conecta el Valle del Cauca con el departamento del Cauca, utilizando tácticas de guerra asimétrica para dominar economías ilícitas.
La zona rural de Timba, caracterizada por su topografía montañosa, es un punto clave en la disputa entre grupos armados ilegales y las autoridades. El uso de drones modificados para transportar y lanzar explosivos representa una amenaza creciente para la seguridad nacional, permitiendo ataques remotos con alta precisión y reduciendo la exposición directa de los agresores.
Informes de inteligencia señalan que esta modalidad tecnológica ha cambiado la dinámica del conflicto en varias regiones del país, evidenciando una ofensiva técnica que antes no se había registrado, complicando los esfuerzos para mantener el orden público y la estabilidad en zonas de alta complejidad.